Día 19: Una vida rendida es verdadera adoración

“Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios”.
Romanos 12:1

Adorar a Dios no significa perder nuestra vida, sino entregarla en sus manos. Cuando rendimos nuestros planes, prioridades y deseos, le estamos diciendo a Dios que confiamos en él. No siempre es fácil rendirse; muchas veces queremos tener el control. Aunque no estemos sobre una plataforma, una vida rendida habla más fuerte que cualquier canción. La verdadera adoración se ve en decisiones que honran a Dios aun cuando nadie más las nota.

¿Qué área de tu vida necesita hoy ser rendida a Dios? Escribe esa área y entrégasela conscientemente a Dios en oración.

Oración
Señor, hoy rindo mi vida delante de ti. Sé tú el centro de todo lo que soy. Amén.

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