“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón”.
Mateo 6:21
Muchas veces pensamos que la adoración tiene que ver solo con canciones, música o un momento específico del culto. Pero en realidad, todos adoramos algo, todos los días. Adoramos aquello a lo que le damos más tiempo, más atención y más importancia. Aunque no cantemos ni estemos en una iglesia, nuestra manera de vivir revela qué ocupa el centro de nuestro corazón. La adoración no comienza con una canción, sino con una decisión diaria: elegir qué es lo más importante para nosotros.
¿Qué está ocupando hoy el centro de tu corazón? Identifica algo que esté compitiendo con Dios y entrégaselo en oración.
Oración
Señor, ayúdame a poner mi corazón en ti y no en cosas pasajeras. Amén.

