“Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.
Pedro 3:18
El crecimiento físico ocurre con el tiempo, casi sin darnos cuenta.
El crecimiento espiritual es diferente. Aunque hayamos nacido de nuevo, podemos seguir mostrando actitudes de pañales si no somos intencionales. Dios no nos obliga a crecer, pero sí nos invita a hacerlo cuando lo buscamos, escuchamos su Palabra y decidimos obedecer en lo cotidiano.
¿Qué tan intencional estás siendo con tu crecimiento espiritual hoy? Aparta un momento específico del día para buscar a Dios, aunque sea breve.
Oración
Dios, enséñame a buscarte con intención y a crecer contigo cada día. Amén.

